viernes, 5 de junio de 2009

PRÓLOGO Y DEDICATORIA DE LA 2ª PARTE DEL QUIJOTE



Foto realizada por Óscar Muñoz en la Diputación Provincial de Ciudad Real, en febrero de 2.004.
Autor: F. Coronado 1.936.


PRÓLOGO Y DEDICATORIA DE LA 2ª PARTE DEL QUIJOTE. (Donde los libros besan la mano del Conde de Lemos, y Cervantes los pies)

Se da “priesa” Cervantes en acabar de escribir y en publicar su segunda parte de don Quijote, pues ha un tiempo que rula por la calle otra segunda parte que, cual chinche cuartelera, no le deja dormir tranquilo. Finalmente, cinco meses antes de dormir el sueño eterno, nuestro héroe de Lepanto, saca a la luz la citada segunda parte, en la que podemos apreciar cómo ha trucado la condición del protagonista, y el que antaño fuera hidalgo, hogaño
es caballero. Este trueque es debido a que en el falso Quijote se califica al de la Triste Figura de hidalgo, por lo que (una vez vista la tierna y solidaria relación que don Quijote tiene con su caballo) el autor genuino, para diferenciarlo, opta por darle tratamiento de caballero.

Es curioso cómo, el autor del Quijote apócrifo, toma su seudónimo de los inicios de la primera parte del original.¿ No parece demasiado casual que se autodenomine Alonso como el propio de don Quijote, y lo acompañe para su segundo apellido de Avellaneda, como el rostro avellanado o mustio de nuestro titular?. ¿ No es cierto que, cuando escuchamos el nombre de Alonso Fernández de Avellaneda, se nos viene a la mente el binomio don Quijote-Alonso, y como principal característica de éste el ser “seco y avellanado”?.
Resultando pues, que desde la elección del seudónimo, ya se ve a las claras cómo el envidioso que publica en Tarragona, intenta parodiar y ridiculizar a Cervantes; a quien también tildará de canoso, manco y otras lindeces.
Supongo que será la venganza, planeada por haber sido humillado por don Miguel en la primera parte (y es que no se enteró de que si te guantean una mejilla hay que poner la otra, y no echar cuentas).

No nos tilda Cervantes ahora a sus lectores, en el prólogo a esta segunda parte, de “desocupados”, aunque bien sabe él que, para poder leer los setenta y tres pliegos que conforman esta segunda entrega, no podemos estar todo el día segando mieses en la campiña cordobesa. Y ahora que menciono mi terruño me pregunto, que por qué “carajo” sitúa don Cervantes en mi “patria chica” al tercer loco del libro: después de don Quijote y al que inflaba los perros con un cañuto en Sevilla; ¿es que no es suficientemente grande España, como para que tenga que ubicar aquí a los locos caninófobos?. Los buenos vinos en el norte, Duero y Rioja, como si a los de aquí “abajo” no nos gustaran.

Finalmente destacaré el “desbordado” cariño que le tiene Cervantes a su protector el Conde de Lemos (aunque de bien nacidos es ser agradecidos). Inicia la dedicatoria diciendo que, hace pocos días le ha remitido unas comedias y que en cuanto lleguen le besarán las manos; que don Quijote ya se calza las espuelas y que galopará raudo y veloz para seguir besuqueándole las manos; y que luego, en aproximadamente cuatro meses tendría concluido El Persiles (cuya dedicatoria escribió solo cuatro días antes de “pasmarla”), quien no dudaría tampoco en hociquearle las manos. Él mismo, le da palabra de besarle los pies (esperemos que se los lave antes, cual reproducción de la Última Cena). Le prometió también la segunda parte de La Galatea, pero los cielos no quisieron que le diera tiempo a concluirla.

Cervantes nos entrega la segunda parte del Quijote, con el protagonista finalmente muerto y sepultado; ya sin posibilidad de una tercera parte ( ignoro si algún otro Avellaneda intentaría resucitarlo; el profesor Ojeda nos despejará la duda). Aunque conociendo la condición semidivina de Nuestro Sr. Don Quijote, no sería de extrañar que resucitara, si no al tercero, tal vez al cuarto día (antes de que tuviera tufillo, claro).
De hecho, puedo asegurar que don Quijote vive y está entre nosotros (siempre habrá algún Santo Tomás que lo dude); aunque es difícil encontrarse con él: a veces ayuda a algún desvalido a cruzar la calle; soporta los gritos y las humillaciones del jefe sin gritar él. Podemos, incluso, encontrarlo al desembarcar de una patera; en fin, en variadas situaciones. Seguro que si somos buenos observadores sabremos reconocerlo entre la muchedumbre.
REVULSIVA NOTA:

Hoy se une a nuestra lectura-locura quijotesca, mi amigo, compañero de viajes, y coeditor de la revistilla “probe” Espolón: Óscar Muñoz Rojas.
Como no tiene conexión en casa, ni blog de momento, ha optado por incluir sus reflexiones en los comentarios de los Post de Pedro. Y le he ofrecido mi blog para publicar su escrito en una entrada independiente de la mía. Vamos a ver cómo queda.
Espero que se sienta a gusto y feliz entre nosotros, conociéndoos estoy seguro de que así será; hablo con conocimiento de causa.

Que tengáis un feliz (con experiencias quijotescas) fin de semana, amigos.

Posdata: Si giran la ruedecilla del ratón hacia atrás, encontrarán la foto y la reflexión de Óscar.

10 comentarios:

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

jolín Antonio..que estás "explorao" - como dicen por Chipiona...que casi se me funde la rueda del ratón...¡quillo que largo¡...creo que todos coincidimos en esto del prólogo y dedicatoria..lo que si te puedo decir es que sí que hay más partes (que no son ni "las " de Cervantes ni la del "avellana"):
- El Antiquijote de Tomás Borrás (1940).
- Don Quijote en la gloria (Ecuador, 1928).
-Don Quijote de Rubén Dario (B.Aires 1899).
-El pastor Quijotiz de José Camón (Madrid 1963)
- Rocinante de la Mancha de Miguel Buñuel (Madrid 1963)
- Don Integro ó el nuevo Don Quijote de Jose García Mora (Plasencia, 1885)
-El orgullosos vago Don quijote de la máquina...

Bueno si nos partes si que intentan buscar el éxito con una continuación

No ter asustes que yo no soy un erudito de esto...son datos que encontré de un resumen de López Navia...saludos

Merche Pallarés dijo...

Creo que muchos quisieron cabalgar sobre la fama de nuestro Quijo y del gran Cervan. Como siempre, estupéndamente gracioso tu análisis. Muchos besotes, M.

pancho dijo...

Que en el 04 anduviera Oscar por ahí sacando fotos del Q ya quiere decir que has hecho un buen fichaje.

Rocinante también cuenta para C, y mucho, sabe como nadie guiar a su amo a la aventura.

Segar es un oficio muy serio para andar desocupao leyendo libros. Después de una soba a segar, con la hoz, no quedan muchas ganas de libros.

Córdoba es muy grande y hace mucho calor. Siempre la recuerdo de vuelta de la Costa del Sol en el mes de Agosto. A mediodía sólo se ven por la calle japoneses sacando fotos. Tienes razón son muy crueles los cuentos de los perros.

Gracias al mecenas pudo C dedicarse a escribir. A pocas cosas más se podría haber dedicado a su edad como no fuera a observar las obras de la ciudad como suelen hacer los jubilados.
Un abrazo y gracias por las risas que nos pasamos leyéndote.

Jan Puerta dijo...

La de detalles que tiene un prologo cuando abandona la simpleza rimbombante de auto publicitarse.
En cuanto a Oscar… sea bienvenida su presencia.
Un fuerte abrazo por partida doble.

Cornelivs dijo...

Estoy preparando una entrada sobre este prologo, mi querido Antonio.

Espero que os guste a todos...!

Un abrazo, querido amigo.

Tanhäuser dijo...

Hacía tiempo que no me daba una vuelta por aquí. Veo que el nivel de las entradas no ha decaído en absoluto.
Un placer el leerte.
Un abrazo.

Abejita de la Vega dijo...

Me encanta tu "chinche cuartelera"...
A mí también me llamó la atención el que los locos de los perros sean siempre andaluces.Pero no olvidemos que, de niño ,vivió en Córdoba, Cabra y Sevilla, de los seis a los diecinueve años.Fue un niño andaluz.Tal vez acompañó a su padre, cirujano barbero, a visitar algún loco que otro.
Los quijotes siguen viviendo, Antonio ,entre nosotros, afortunadamente.¡Claro que sí!
A mí también me llamó la atención tanto besamanos y besapiés, pobre Cervantes, los sapos que se tragaría.
La coincidencia que tú señalas, Alonso y avellanado, me inspiró al hacer mi entrada de esta semana.
Gracias, un abrazo.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Felicidades por la incorporación, que ya veo tenía mirada cervantina desde hace tiempo.

vegetal dijo...

primero comente en la reflexion de oscar... y la verdad que mientras leia el post principal pensaba justamente eso... las segundas partes nunca son como las primeras... me parece a mi que por lo que menciona oscar... “La abundancia de las cosas, aunque sean buenas, hace que no se estimen...”... fue agradable leerlos...

adios...

Mª Antonia dijo...

Querido Antonio:
Me he reído, he disfrutado... me ha encantado.

(Es un acierto que hayas "fichado" a Óscar para el blog).

Abrazos para ti y para el equipo.

ÑIÑA QUE HABLÓ ANTE LA O.N.U.