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sábado, 1 de enero de 2011

Revulsivos mestizos



         El futuro podía pertenecer a unos revulsivos diablillos mestizos que ya salían al mundo con lentes incorporadas.

Realmente, no estoy acostumbrado a estar tantas horas ocioso, como las que llevo entre ayer y hoy, y si no pasa nada también mañana Domingo. Qué bueno que la gente no trabaje (por estar en fiestas, no en paro qu´es más chungo), a veces me impiden (y se agradece) a mí también trabajar.
Fruto de esta ociosidad son las visitas que hago  a amigos blogueros de antaño. Visité de nuevo Maqui Duende. Me gusta el resultado de la imaginación de mi amigo Carlos Alberto: sus entradas con dibujitos y textos estelares me impelen a soñar (de lo que tan falticos estamos últimamente).
Leí su microrrelato Cruzando las llanuras del planeta Nobbus que me sugirió el siguiente comentario:

Desperté bajo la duna de arena, con doce años más a mis espaldas;  la barba se me había enredado con la frondosidad velluda de la axila (hube de usar los colmillos para desgarrarla). No supe reconocer el paisaje por lo que, ante el temor al horizonte infinito, retrocedí hacia el interior de la tierra buscando la salida por las antípodas de aquel planeta. En su núcleo encontré a varios diablos de cuernos y rabos largos, estrechamos nuestras manos y me presentaron a su hermana la Diabla-Chic. La moza, aunque de muy tiznado aspecto, gozaba de unas curvas que helaban el alma: el futuro podía pertenecer a unos revulsivos diablillos mestizos que ya salían al mundo con lentes incorporadas.




¡¡FELIZ AÑO 2011!!

ÑIÑA QUE HABLÓ ANTE LA O.N.U.