sábado, 16 de octubre de 2010

Cap 2.70 El asalto de Altisidora a don Quijote

Las últimas semanas tengo problemas en montar la imágenes. Cliqueando se obtiene la imagen: pensé que podía ser una buena Alitisidora con pretensiones hacia don Quijote. (Quién fuera aquí el hidalgo)

Cap 2.70 de don Quijote (Que sigue al sesenta y nueve, al igual que este erótico número siguió al sesenta y ocho).
Comentario que pertenece a la Red de Comentarios Quijotescos que, desde su blog La Acequia, dirige el profesor Pedro Ojeda Escudero.


No entró Sancho muy conforme esa noche a dormir en el mismo aposento que su amo, pues sabía que don Quijote le daría el “coñazo” a preguntas sin dejarle descansar. Y, en efecto, se cumplieron los peores augurios; añorando el escudero un buen sueño en una choza. Atacó don Quijote con su locuaz artillería a Sancho pidiéndole su parecer sobre el suceso de Altisidora. Sancho no tuvo que pensar mucho la respuesta: “Muriérase ella en hora buena cuanto quisiera y como quisiera -respondió Sancho-, y dejárame a mí en mi casa, pues ni yo la enamoré ni la desdeñé en mi vida. Yo no sé ni puedo pensar cómo sea que la salud de Altisidora, doncella más antojadiza que discreta”.

En este pre- somnus y muerto de sueño se encontraba Sancho que hubo de amenazar a don Quijote para que se callase:” con todo esto, suplico a vuestra merced me deje dormir y no me pregunte más, si no quiere que me arroje por una ventana abajo”. (¡qué suicida este Sancho!) Y vaya si era capaz de cumplirlo, máxime cuando se encontraba inmune al dolor por la anestesia que le supuso el martirio de las mamonas que le hicieran las dueñas.

Ojo al dato (dejó don Quijote de dar la pelma a Sancho): “Durmiéronse los dos, y en este tiempo quiso escribir y dar cuenta Cide hamete (…) qué les movió a los duques a levantar el edificio de la máquina referida”. Resulta que el rencoroso bachiller Sansón Carrasco no había podido olvidar la humillación por el vencimiento que le infringió don Quijote, no cesando en su empeño hasta tener un nuevo duelo con el romántico caballero. Coincidencias del destino llevaron al bachiller Carrasco a encontrar por los caminos a un siervo de los duques que estaba al tanto de todas las peripecias ocurridas con don Quijote y Sancho en casa de su señor. Visitó el bachiller a los duques informándoles de su propósito; ellos le dijeron que, lo venciese o no, les diera cuenta del suceso. Llegó Sansón ante don Quijote, vióle y vencióle; hazaña de la cual informó a los duques, tal como les hubo prometido. Agregando que le hizo dar palabra a don Quijote de que, en caso de caer vencido, como así fue, se volvería a su aldea hasta un año; tiempo suficiente para recapacitar y alejarse de las locuras caballerescas.

Poco duraría a don Quijote el sueño con que empieza el fragmento anterior: “Los cuales, el uno durmiendo a sueño suelto, y el otro velando a pensamientos desatados, les tomó el día y la gana de levantarse”. Ya me extrañaba que se durmiera don Quijote al unísono de Sancho, como antes leímos.

Estando no muy descansado don Quijote por la vigilia referida, aún en su aposento, se presentó allí Altisidora, vestida de pasarela, de sopetón. A don Quijote parecióle una violadora que, tal vez, fuese a abusar de él. No es para menos la reacción del hidalgo:” con cuya presencia turbado y confuso, se encogió y cubrió casi todo con las sábanas y colchas de la cama, muda la lengua, sin que acertase a hacerle cortesía ninguna”. Tomó asiento Altisidora en una silla junto a don Quijote y empezó a reprocharle que estuvo a punto de morir, o que murió por poco tiempo, por el desdén que le demostraba. Sancho la interrumpió preguntándole que cómo era el infierno, ya que ese tipo de muertes se pagan con el fuego eterno. Ella le contestó que no llegó a entrar, que quedó a la puertas, desde donde pudo ver a una banda de diablos jugando al fútbol (no, creo que fue al golf o al hokey ilustrado, porque golpeaban a libros con unas palas: olimpiadas diablunas en todo caso). Y resultó que, uno de los libros, era el Don Quijote de Avellaneda; entonces un demonio cabecilla dictó que lo arrojaran a los más profundo del infierno: donde arden los peores herejes que en el mundo han sido. Ësta era la consideración que Cervantes tenía del citado libro. Y, para despejar dudas, le hace decir a don Quijote: “No hay otro yo en el mundo”.

Acabada la descripción del infierno, Altisidora renovó a don Quijote su profesado amor. Éste intentó desengañarla expresando que su único amor era Dulcinea. Entonces, desairada e iracunda la chica le soltó al caballero una sarta de “verdades” que dejó desarmado a don Quijote: “ -¡Vive el Señor, don bacallao, alma de almirez, cuesco de dátil, más terco y duro que villano rogado cuando tiene la suya sobre el hito, que si arremeto a vos, que os tengo de sacar los ojos! ¿Pensáis por ventura, don vencido y don molido a palos, que yo me he muerto por vos?”

12 comentarios:

pancho dijo...

Creo que aciertas al ver el erotismo, que no debía ser poco para la época, del capítulo ya desde el título. Ya estamos acostumbrados a estas propuestas cervantinas.

La mujer compromete y el caballero la esquiva. Es fiel a rajatabla. Demasiado para el pobre DQ, que ya sólo piensa en dedicarse al pastoreo en la aldea.

Un abrazo

Lisístrata dijo...

Antonio, llevo ya unos capítulos sin comentarte. Los leo todos, pero comentar al hilo del tema Quijote no es fácil, mucho menos si no estás inspirada para dejar unos renglones medio decentes a falta de erudición quijotesca-cervantina como de la que gozáis cuantos os prodigáis en impresiones acerca de tan insigne libro tras su lectura.

En fin, q ando un poco agotada y la materia gris del neuronal la tengo lasa de un tiempo a esta parte, jejeje. Nada grave, supongo q los agobios propios del trabajo en plena ebullición.

Fuera chismoseos y excusas (no tengo perdón de dioj, lo sé, ejeje), hablando de éste capítulo: ¿Cómo tendría la cabeza ya el pobre de Sancho para amenazar con tirarse por el balcón? Este Don Alonso de Quijada es q es un rabia canilla de cuidao, ni dormir puede de tanta actividad q le bulle dentro por no parar de darle al "tarro", y claro, los q son de esa condición dan la brasa al primero q pillan sin piedad alguna y aquí el pobre Sancho es la diana de su desahogo...

un abrazo

El Gaucho Santillán dijo...

Este capìtulo siempre me gustò.

Y està bien explicado.

Pensaba, serìa tan fea Altisidora?

A aquella edad, yo le hubiera entrado a Altisidora, pero seguirìa amando a Dulcinea.

Tengo una perra Rottwailer que se llama Dulcinea.

Ando con mujeres, pero la amo.

saludos

Merche Pallarés dijo...

No puedo añadir más de lo que han dicho los que me preceden. Solo eché en falta en tu maravillosa aportación, como siempre, el detalle de Quijo diciéndole a la facinerosa duquesa que convendría que Altisidora se dedicara a hacer "labor blanca", o sea, encaje de bolillos. Otro detalle muy de la época. Besotes quijotescos, M.

Cornelivs dijo...

Ay, amigo Antonio, que esto se acaba...!

Bueno, nos veremos todos prontito!

;)

Un abrazo.

Courbet dijo...

Señor Aguilera, me gusta su óptica en la lectura del Quijote. Les sigo a casi todos los lectores colectivos del Quijote, pero no me atrevo a compartir mis pensamientos; AY! qué pena, siempre ensimismado en mis soliloquios, sin compartir con nadie.

Espero cambiar y que ustedes me ayuden.
Gracias de antemano. Saludos

Myriam dijo...

jejejeje me hizo gracias tu Altisora vestida de pasarela. Y aqui al hilo el comentario de Pancho de que las mujeres arremeten y los hombres se escabullen.... (sin comentario o algún parecido con la realidad es mera coincidencia jejejeje)

Besos

Paco Cuesta dijo...

Lo cierto es que Sancho hasta el momento salvo algun que otro banquete saca poco provecho de su trabajo.

Abejita de la Vega dijo...

Malas pulgas se gasta la medio muerta. Le llama alma de almirez por majadero, hueso de dátil por duro y desechable y don Bacalao por lo escuálido. Y cambia el discurso, qué te has creído, etc.

La aldea está ya asomando Antonio, con lo largo que nos parecía el Quijote. Estamos ya en la cuenta atrás.

Espero que las autónomas ventas vayan bien, nos vemos.
Una abrazo

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Conozco más de uno que hubiera caído...

Mª Antonia dijo...

HOla Antonio:
De entre todas las "verdades" que suelta Altisidora por su boca, la que más me gusta es "cuesco de dátil", jajaja...
Como siempre, divertidos y acertados comentarios.

Un abrazo.

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

Seguramente en nuestro dias esta chica hubiese paseo como una auténtica calientabraguetas... Pero el de laTriste Figura es genio y figura hasta la sepultura.... Es un caballeo pero de verdad....un saludo amigo.

ÑIÑA QUE HABLÓ ANTE LA O.N.U.