martes, 12 de octubre de 2010

¿QUIÉN FORMATEA NUESTRAS MENTES? (I)




¿QUIÉN FORMATEA NUESTRAS MENTES? (Yo para ser feliz quiero consumir)


Hemos dejado que instalen en nuestra mente un software que sólo da luz verde –permiso de paso- a todo lo frívolo e insustancial, huero y estéril que nos acompaña en el mundo. Este programa, que nos han instalado casi sin que nos demos cuenta, nos impide procesar y distinguir lo que es realmente valioso ( los contenidos de enjundia, de nutritivo contenido) de lo que no lo es, de lo frívolo.

¿QUIÉN HA INSTALADO ESTE PROGRAMA EN NUESTRO CEREBRO?

Sin duda, personas y entidades que poseen poder para hacerlo; y que intervienen al unísono, de forma orquestada, con alevosía y premeditación para conseguir sus fines, que no son otros sino los de anular la capacidad de reflexión de la sociedad, conseguir su atontamiento y desorientación; aplicando el viejo axioma romano de “al pueblo pan y circo”: barriga llena y frivolidades por doquier. Los responsables de la maquiavélica hazaña de instaurar en nuestra descansada materia gris el susodicho “software” son nuestros viejos conocidos -amigos poderosos de siempre: el poder económico; el poder de algunos, cada vez más, medios de comunicación; y ambos contando con la colaboración estelar del poder político, participación de este poder que participa sobre todo por omisión, por no hacer nada por evitarlo (por no regular contenidos y programaciones nocivos para nuestra salud mental), por ser cómplice, encubridor y colaborador necesario: por su más que sospechoso silencio.

                                                                                                  (Continuará...)
NOTA REVULSIVA:

En un principio no pensaba publicar en este revulsivo este texto, pues va destinado para el siguiente Nº de Espolón. Pero pensé: "luego me sale muy largo y no hay quien se lo trague".
Quiero redactar un par de folios y para ello tengo ya el borrador (bien emborronado) casi acabado. Quizás hasta el fin de semana no pueda escribir más, pero bueno, como me dice Óscar, esto lo hacemos por afición y un poco por ocio, y no vamos a agobiarnos por ello; bastante agobiados estamos ya con el laburo que nos da de comer.

Disculpadme los colegas del Club de Lectura del Quijote, con Pedro Ojeda a la cabeza,  que esta semana no haya publicado. 

10 comentarios:

El Gaucho Santillán dijo...

Un pueblo igmorante, es màs fàcil de engañar, Antonio.

Nos ofrecen 100 cuotas, para comprar la televisiòn nueva.

Pero de las maniobras que llevan a cabo, para apoderarse de los recursos naturales, dentro de 50 años, no se habla.

Panem et circus, bien lo has dicho.

Un abrazo.

Abejita de la Vega dijo...

Nos dejamos formatear tan ricamente.

Myriam dijo...

refrioleros... De tanto circo, vamos a estar llenos de enanos... ¿alcanzará el pan? ¿o tendremos que pasar al pienso?

Besos

Asun dijo...

El software está con virus, pero es un virus que nos inoculan desde la mas tierna infancia, y se hace resistente a cualquier antidoto o antivirus. Así que la solución pasaría por volver a formatear el disco duro e instalar otro software libre.

Besos

Carlos Alberto Arellano dijo...

«Somos una civilización científica –ha dicho Jacob Bronowski. Eso significa una civilización en la que el saber y su integridad son factores cruciales. Ciencia no es más que una palabra latina que significa conocimiento… Nuestro destino es el conocimiento»

Tomado de: «Los dragones del Edén», de Carl Sagan.

Nota: Muy buenas reflexiones.

Merche Pallarés dijo...

Ansío leerlo entero en "El Espolón". Besotes, M.

Cornelivs dijo...

Me gusta la frase del Gaucho. Creo que es del Che. La comparto, por supuesto.

Tu post, estupendo,amigo. ¿donde hay que firmar?

Un abrazo...!

Paco Cuesta dijo...

Una gran mayoría prefiere ser manipulada, es más cómodo que pelear.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

En el fondo, les dejamos hacer y así nos va. Excelente reflexión.

Lisístrata dijo...

Siguiendo con el tema que comenté anteriormente: "Me ha llegado esta interesante noticia".

Para mi, es obvio, que desde la religión dejó de ser un sentimiento animista y espontáneo del ser humano ante las fuerzas y estados de la naturaleza para convertise en una institución de poder, allá por el Neolítico con los primeros núcleos de población sedentaria, ésta, la religión, cualquiera de las han existido y siguen persiguiéndonos para convertirnos en sus zombis, se convirtió en la encargada de formatear todas las mentes en connivencia con los estados y con los poderosos para preservar todos sus privilegios a costa del adoctrinamiento de la mayoría.

ÑIÑA QUE HABLÓ ANTE LA O.N.U.