miércoles, 24 de marzo de 2010

¿Dónde se encuentra la sabiduría?. Cervantes y Shakespeare: un estudio de Harold Bloom.


Cervantes y Shakespeare comparten la supremacía entre todos los escritores occidentales desde el Renacinchonmiento hasta ahora. Ellos son los autores capitales de Occidente, al menos desde Dante, y ningún otro escritor los ha igualado, ni Tostoi, ni Goethe, Dickens, Proust o Joyce.

La diferencia fundamental entre Cervantes y Shakespeare queda ejemplificada en la comparación entre don Quijote y Hamlet.
El caballero y el príncipe van a la busca de algo, pero no saben muy bien qué, por mucho que digan lo contrario. Hamlet es el embajador de la muerte ante nosotros. Don Quijote dice que su fin es destruir la injusticia. La injusticia máxima es la muerte, la esclavitud última. Liberar a los prisioneros, socorrer a los menesterosos, son la manera práctica que tiene el Caballero de luchar contra la muerte.

En las obras de Shakespeare él no aparece, ni siquiera en sus sonetos. Cervantes habita su gran libro de manera tan omnipresente que necesitamos darnos cuenta de que posee tres personalidades excepcionales: el Caballero, Sancho y el propio Cervantes. Y sin embargo, ¡qué astuta y sutil es la presencia de Cervantes!.

Don Quijote, el libro, es a la vez tragedia y comedia. Aunque permanecerá siempre como el nacimiento de la novela, y sigue siendo la mejor de todas las novelas, encuentro que su tristeza aumenta cada vez que la releo, y la convierte en la “Biblia española”, como llamó Unamuno a la más grande de todas las narraciones.

Estamos dentro de ese libro inmenso y gozamos del privilegio de oír las soberbias conversaciones entre el caballero y su escudero, aunque más a menudo somos trotamundos invisibles que acompañan a esa sublime pareja en sus aventuras y debacles.

(Harold Bloom: ¿“Dónde se encuentra la sabiduría?”, Taurus -pensamiento- 2005)

Micronota Revulsiva:
Como una pequeña indisposición (¡ Y mira que tenía “güena pinta la chuleta!!) me ha dejado hoy en tierra, y tal vez mañana tampoco podré salir de viaje, he aprovechado para hojear con el ojo izquierdo (el derecho está más vizco), este libro del autor del famoso (no sé si con fortuna para la literatura) “Cánon Occidental”. La verdad es que a mí éste, sobre la sabiduría de los grandes escritores que en la humanidad han sido, me gusta bastante.

8 comentarios:

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Cada cual en su lugar. El Quijote superior en su mezcla ingeniosa de géneros. El inglés como amo absoluto de la tragedia. Ambos hablaban para públicos diferentes.
Por lo menos la indisposición te ha llevado a publicar esta oportuna entrada.

El Gaucho Santillán dijo...

Publicos diferentes. situaciones diferentes. Nada que ver, a mi gusto.

saludos, Antonio

Lisístrata dijo...

En primer lugar: desear que la indisposición desaparezca cuanto antes (menudo lastre son esas señoras, o señores, que te acogotan en cuanto te indisponen con su indispuesta indisposición! jejeej)

A continuación suscribir el posicionamiento del profesor Ojeda, pues es muy razonable y coherente, aparte de atender a la popular máxima de "comparaciones son odiosas", no muy científica pero tb válida.

Ahora quiero llevar la contraria al señor Harold Bloom. No creo q la muerte sea una injusticia, sólo es el reverso de la vida, otra cara de la moneda q habitamos, la injusticia es que nos la presenten como el coco dsd los púlpitos culturales y religiosos como puerta q se nos puede abrir a los infiernos si contravenimos "órdenes", la muerte es la q baja los humos a la vanidad q nuestra especie intenta abanderar. Considero desde mi modesta opinión, q las verdaderas injusticias son los delitos que se comenten contra la humanidad y nuestro planeta y encima quedan impunes. Estas son, a mi modo de ver, injusticias q pueden ser perfectamente evitables o punibles y contras las que nuestro esforzado Caballero DQ luchaba denodadamente. La muerte, ni es injusticia, ni es evitable.

De todas formas me ha encantado leer el texto que tan amable nos compartes, estaré a la expectativa de los comentarios de tus amigos q son igualmente interesantes siempre.

saludos

Lisístrata dijo...

ah! y la sabiduría se encuentra en gente como tú, a la vista está el despliegue de pruebas. No hace falta tp rebuscar demasiado. Hay mucho sabio anónimo en el mundo q siempre es un placer descubrir.
ciao >;o]

Merche Pallarés dijo...

Antoñito, espero que te mejores pronto pero si es para que nos ilumines con posts tan interesantes ¡bienvenida sea la indisposición! No he leido ese libro de Harold Bloom pero parece muy interesante aunque comparto la opinión de nuestro profe. Shakespeare era más trágico en la mayoría de sus obras y nuestro Cervan era tragi-cómico. Mientras que El Quijote es un compendio de todo: crítica de la época, tragedia, comedia, erotismo, política, romántica, surrealista, etc. a Shakespeare le llevó a escribir varias obras diferentes sobre estos temas. Por lo tanto creo que nuestro Cervan le gana por goleada a nuestro insigne anglosajón (y eso que yo soy muy anglófila...) pero al Cesar lo que es del Cesar. Besotes, M.

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

al leerlo..tuve la idea de comentar algo parecido a lo que ya te dicen... pero para mi que el nuestro es más alegre...Antonio...Antonio....la chuleta estaba en mal estado..o es que te comiste al menos 2 ....kilillos??? Ay glotón...¡ acuérdate amigo que estamos en cuaresma...yo en estos días solo langostino y chocos...un abrazo y mucho almax...

pancho dijo...

Excelente reflexión sobre la sabiduría literaria del Rey Midas de la crítica. En todos los escritores que cita hay mucha. En quién hay más, sería más difícil de responder. Equivaldría a preguntarle a un niño que a Quién quiere más, al padre o a la madre.

Un abrazo y que te mejores.

Paco Cuesta dijo...

"Trotamundos invisibles que acompañan a esa sublime pareja". Tenemos la gran suerte de poder acompañar a Cervantes en el viaje que nos propone.

ÑIÑA QUE HABLÓ ANTE LA O.N.U.