domingo, 6 de marzo de 2011

Sexo en La ciudad del Gran Rey (casi 1)



Me ha costado bastante cogerle el "tranquillo" a la novela. Y es que no estaba para tortugas que disparaban sus caparazones. Me han pesado las 200 páginas primeras bastante. He de releerlas cuando los efectos de Apocard hayan pasado. Ahora me quedan 70 y esto ya es otra cosa.

Poco a poco me voy "desapocando", aunque al final mi señora Mildred no me dejó ir a tomar la terapia con las "titis" imagen de la entrada anterior. Estoy convencido que por ese motivo estoy tardando más en recuperarme. Cuando llegue el tiempo de los caracoles me vengaré (ya falta poco).


He ido (lentamente) tomando nota de algunas citas del libro, unas de contenido sexual (como hice con "Inquietud en el paraíso") y otras no. Como no sé cuando podré volver a publicar (supongo que el sábado que viene), lo poquito que he escrito ahora, lo publico. Sé que es muy poquito, pero algo es algo.
Una frase no sexual que me ha llegado (“no sé hastaonde”)

Pág. 186 Rodrigo necesita del bálsamo que proporciona la lectura para sobrellevar la dura y desconcertante estancia en el purgatorio, por lo que decide salir en busca de una librería: “prefería dormir en la calle antes que estar un día más sin leer” (desesperanza común en los Letraheridos)

¡Ahora, vayamos en busca de SEXO!

Pág. 127 En un fragmento intercalado encontramos la siguiente cita de amor homosexual, avisando del peligro de las relaciones desordenadas y carentes de amor, tan frecuentes (antes nos era muy difícil, no era que no nos gustaran las otras) hoy en día –aquí te pillo aquí te mato-: “No se debe hacer el amor al aire libre si no se ama a la otra persona, porque donde dos hombres se aman así, nace un manantial de aguas empozoñadas y se extienden enfermedades terribles. Dios no castiga la promiscuidad sino el engaño…”

Pág. 132 Doña Beatriz “la Millonetis” va a cantar en el Gran Teatro acompañada al piano de Rodrigo. Él está muy nervioso esperando el momento de empezar. Ella para tranquilizarlo le dice (el resultado es el contrario por ella pretendido; distinto si se lo hubiese dicho Brad Pitt):”Si todo sale bien, muchacho, mi agradecimiento será eterno y te recompensaré con arreglo a los más exigentes capítulos del Kamasutra.        –No se moleste, Doña Beatriz.”

Pag.136 Agustín Garrús y Julián Bayona están enzarzados en una polémica plática filológica. Don Agustín, para explicar la etimología de algunas palabras a su compañero piensa, incluso, en telefonear a Don Américo Castro. Veamos la original génesis de una de ellas, que nos incumbe muy mucho a los varones: “…recurriendo a su raíz etimológica, que también nos sirve para derribar tópicos, como aquel tan extendido que afecta al vello sexo, pues en contra de lo que se cree, las mujeres mienten mucho menos que los hombres. De hecho “falaz” viene de “falo”. ¿Qué me dice a esto?”

10 comentarios:

Asun dijo...

Si tu Mildred te llega a dejar acudir a la terapia de las "titi" esas estarías todavía estancado en las primeras 200 páginas por falta de tiempo para todo. Por cierto, ¿sabes que "titi" en euskara quiere decir "teta"? :-D

Este libro está plagadito de alusiones sexuales, así que habrás tenido mucho trabajo anotándolas todas.

Besos

pancho dijo...

Rodrigo es el privilegiado en su estancia en el Purgatorio, su traspiés con las tortugas explosivas vino como consecuencia de su rebeldía. Se beneficia de la rápida curación de algunas heridas en el extraño lugar, le cuidan con mimo y finalmente se va nadando a la ciudad sumergida. Además encuentra gente de su orientación en la ciudad del Gran Rey.

Lo importante es que poco a poco vayas apareciendo por tu revulsivo, que ya es mucho.

Un abrazo

J. G. dijo...

Hay sexo, no todo lo abundante que pensamos pero lo hay.

Merche Pallarés dijo...

Me gustó eso de que "falaz" venga de "falo"... Un placer leerte de nuevo querido Antoñito. No te pases con los caracoles... Besotes, M.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Me alegro del desapocamiento, querido Antonio.
La sexualidad, en el libro, es de la misma materia que la ira del Gran Rey: no olvidemos que no tienen ombligo...

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

Eres tremendo amigo...que vas con retraso...claro como te empastillas!!!! juas.... a mi también me vino largillo eso de las tortugas explosivas, los pipís de murciélago ..y donde te dejas las estatuas parlanchinas??? uf...ya empecé con "un saludo viene la noche...

Aldabra dijo...

Pero que poco comprensiva es tu señora Mildred… seguro que con las titis te hubieras recuperado más pronto. Eso o te hubiera dado un sofocón de vez... je je je, que todo puede ser. Lo primero es tu salud y si no te queda ímpetu para la lectura y el blog pues hay que tomárselo con buen humor. Tus publicaciones siempre son bienvenidas por lo interesantes y di vertidas (te has fijado que pareado). Si hay sexo en La ciudad… la cosa continúa en Viene la noche, que nada tiene que ver esta novela con la primera y la segunda. Este Óscar es la repera.

Biquiños y a mejorarse.

Paco Cuesta dijo...

El sexo es una parte inseparable de toda la narración. Quizás como el mismo mundo.

Myriam dijo...

Cuidate Antonio y ven desapocándote de a poquito.

EL Kama Sutra no oodía faltar en el Purgatorio, jejejeje

Un abrazo

Abejita de la Vega dijo...

Espero que se te vaya el apocamiento. Esas citas son perlas, ya no me acordaba de ellas. Ese "no se moleste doña Beatriz" después de ofrecerle el repertorio del Kamasutra...pero, como tú dices, si se lo ofrece Brad Pitt, es distinto.

Un abrazo revulsivo

ÑIÑA QUE HABLÓ ANTE LA O.N.U.