domingo, 20 de febrero de 2011

Bajo mínimos: "Toy apocao"

Por prescripción facultativa, y como no tuve suficiente con el viaje a Burgos cuando la comida quijotesca, debo de tomar un par de semanas bajo la terapia de las individuas de la imagen en una playa de blancas y finas arenas. He de obedecerle: la salud es lo primero, no la afición ni el vicio.

Después de un tiempo que no publico, un poco por los motivos que esgrimió Cervantes en la prefación a su Primera Parte de don Quijote, “Muchas veces tomé la pluma para escribille, y muchas la dejé, por no saber lo que escribiría; y, estando una suspenso, con el papel delante, la pluma en la oreja, el codo en el bufete y la mano en la mejilla, pensando lo que diría…” y otras porque, como también él dijo, soy poltrón y perezoso.


La verdad es que tengo poco tiempo y menos ganas de escribir, contagiado también al leer. Creo que mi situación se definiría bien con la expresión: "Toy apocao".

Supongo que será por el Apocard 100 con el que me estoy tratando la fibrilación auricular que me diagnosticaron en Noviembre (por lo visto de esto no se muere nadie, pero el cansancio –vagancia- se nota).

Le daba yo muchas vueltas a la cabeza al porqué no me atrapaba el 2º libro de Esquivias, si era por culpa del escritor que tanto nos quiso marear con las nieblas mentales que nos formaba al leerle, haciéndonos desfilar por un purgatorio que es un Burgos esperpéntico, o una parodia del Burgos Post-alzamiento ya instalado el mando golpista; o si todo se debería a la ingesta de las apocadoras pastillas: libro en las manos, tío durmiendo a los cinco minutos.¿ Aburrimiento, o flojerón por el fármaco? Excuso a Esquivias y a mi deficiente asimilación neuronal: como dice el anuncio de un establecimiento ¡YO NO SOY TONTO! (o al menos no mucho, porque algo de ello tenemos todos)

Así me consuelo, echándole la culpa a quienes no pueden replicar: las pirulas.

Me quedan 100 páginas para acabar La ciudad del gran Rey. No me gustaría quedarme descolgado, pero no me cunde ná la lectura. Apuntes sí que tengo tomados bastantes, tanto sobre la sexualidad (que traté en Inquietud en el paraíso) como por los textos interpolados que es de lo que más me gusta. El fin de semana que viene publicaré algo, si nada lo impide.

Ya os iré visitando poco a poco, tenerme un poco de la “pasensia”.

Saludos, abrazos, besos y achuchones varios

18 comentarios:

J. G. dijo...

esa foto despista del texto, no sé si es adrede.

saludos.

Antonio Aguilera dijo...

J.G.:
Si usted me conociera sabría de mi sentido del humor.
No hay que perderlo nunca: aunque la vida sea una broma pesada.

Manolo dijo...

¿Y qué doctor dices que prescribe este tipo de terapia? Es por ir a visitarle y recete un lenitivo de estos para el apocamiento.
Un abrazo (con guasa)

Asun dijo...

Agotao, que no apocao, te vas a quedar tú con esa terapia intensiva.

Ya entiendo por qué estás tan contento con ese galeno. ;-)

Ya puedes tomar ginseng para mantenerte en forma, que si no...

Y aunque sé que esas terapeutas están mucho más buenorras que una servidora, seguro que yo tengo mucho más gracejo que ellas, así que no desisto de mandarte besos.

Muaaaacckkkkksss

Abejita de la Vega dijo...

Uy, cómo está el patio, superprofe incluido. Ánimo os digo pero qué fácil es decir eso, que sé por experiencia lo que es estar apocá.

Si te quedan cien páginas, te diré que al final, muy al final, el librito en cuestión me atrapó. Tanto me cautivó el apocalíptico final que me tuve que ir a la catedral a vivirlo.

En cuanto al tercero, la cosa cambia...os gustará, seguro.

Ya ves que la abejita sigue leyendo el Espolón, junto con la trilogía esquiviana.

Un beso

Merche Pallarés dijo...

Vaya, vaya... ¡Pillín! No me extraña que te guste ese galeno... Solo puedo comentarte a ti porque hacia tiempo que no publicabas, aunque sigo leyendo a los compis, pero me caigo de sueño. Creo que el volver a currar me está matando... Ya estoy deseando que llegue mayo y vuelva a ser jubilata. Besotes, M.

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

Por partes amigo:
- A mi la lectura des librillo es como la cuesta de enero de un parao con 7 chiquillos..
- Lo que te vas a meter en el cuerpo te va a poner como una moto, por lo que he leído en el prospecto...
- Guau!!! la terapia de las pibas...esas... acaban con tu corazón pero feliz...

Ay...peaso gamberro..un abrazo

pancho dijo...

Yo también me apunto a ser tan poltrón como Cervantes.

Una manera fina de llamar tonto a los que no vayan con la bolsa roja. Según ellos yo tampoco debo ser tonto del todo, que alguna vez he ido a la tienda de la bolsa roja.

La primera vez que leí la novela también pensé que era inferior a las otras dos de la trilogía, sobre todo a Viene la Noche, pero ahora me parece que he cambiado de opinión, seguramente porque la lectura es mucho más detenida cuando vas con idea de hacer un resumen o lo que sea lo que hacemos. Esta novela es un ejercicio de narrativa de mucha envergadura y simbolismo, tiene mucha tela que cortar. Gran novelista y muy joven.

Me queda también el capítulo cuatro y es largo, largo ...

Con cualquiera de las de la foto sobraban todas las pastillas, pero no sé yo las consecuencias...

Un abrazo y no tardes otras semanas en coger la pluma.

BIPOLAR dijo...

Yo voy en la página 105 del primer libro, si te sirve de consuelo. Incapaz de sacar fuerzas de flaqueza para nada.

Piénsatelo bien y si estás "apocao" no es buen momento para comerse de un bocao a estas cuatro señoritas que seguro que te empachas.

Las cosas buenas de la vida hay que paladearlas.

Anímate. Y eso que estás en el sur... Te daba yo este aire para curar jamones y no los de la fotografía.

Con lo bien que escribes jodío...

Paco Cuesta dijo...

Te espero. Tus visitas no prescriben; se aplazan.
Un abrazo

El Gaucho Santillán dijo...

Te esperamos Antonio.

Lo primero es la salud.

Un abrazo.

Mª Antonia dijo...

Querido Antonio:
Primero ponte "güeno" con los recursos que sean... Lo demás, ya vendrá poco a poco.

Un abrazo amigo.

Myriam dijo...

Para estara apocardado buen remedio de relax te ahs buscado en esa playa.... jejejejeje

Te entiendo, amigo, y no te preocupes.

Besos

Aldabra dijo...

¿Apocao? ¿Pero eso que é?... El tratamiento seguro que influye y no es para que te quedes tranquilo, es pura lógica. Todo lo que le metemos al cuerpo de artificial tiene que provocar ciertos síntomas y a veces, no todos son buenos. De dormitar sé yo mucho, también por un tratamiento que me tomo sólo que ya estoy acostumbrado, son ya muchos años.
A mí sí que me atrapó esta novela. Todo en ella me pareció fantástico, lo que es y lo que no es: esos apuntes de realidad que son pinceladas de obras de arte en pequeñito.

Biquiños y mucha energía positiva y revitalizante.

p.d.: “déjate querer por esas titis y en unos días estarás como nuevo”… je je je

Cornelivs dijo...

Mmmm...se me ha ido la vista... jajajaj

Un enorme abrazo, querido Antonio.

Firvulag dijo...

¿Ese tratamiento lo da la seguridad social? Y yo sin enterarme, jeje. Por mi tierra te dirían que estás "aplatanao" y no debe ser raro que el medicamento te produzca somnolencia.

Venga anímate que sí que cuesta un poco este segundo volumen, no todo va a ser culpa de las píldoras.

Un fuerte abrazo.

José Manuel y María Amparo.

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Vuelvo, querido amigo. Gracias por tu interés. Un abrazo y espero que tú estés mejor.

Cornelivs dijo...

Sin duda, estas gachís de la imagen pueden ayudar al relax, querido Antonio.

Tranki, aqui estaremos, tu cuidate, que es lo primero.

Animo y un fuerte abrazo de este tu amigo, Pablo.

ÑIÑA QUE HABLÓ ANTE LA O.N.U.