viernes, 3 de julio de 2009

IMAGEN Y COMENTARIO AL CAP. (2) 4 DE D. QUIJOTE

Restaurante en Plaza Mayor de Almagro año 2.004. (Foto de Oscar).

** Nota : Antonio publicará el comentario al capitulo correspondiente mañana o pasado.
Saludos cordiales de Ojito Saltón.


CAP. (2) 4

Una vez que ya Sancho hubo nutrido, sus cada vez más abundantes y musculosas neuronas, a base de “dos tragos de lo añejo”, “volvió a casa de don Quijote, y, volviendo al pasado razonamiento dijo”al bachiller carrasco, las particulares y agotadas condiciones físicas en las que se encontraba la noche que le robaron el rucio. Y es que tenía tan pesado sueño, que unos malandrines le sustituyeron en rucio por un sucedáneo de madera, y él ni se percató……..hasta que sus narices se vieron remachadas y ensangrentadas por el suelo, debido a la inestabilidad de las estacas que le sujetaban.
Entonces: “acudiéronme lágrimas a los ojos y hice una lamentación, que si no la puso el autor de nuestra historia, puede hacer cuenta que no puso cosa buena”. Siendo tan profundos y sentidos los lamentos a los que Sancho se refiere, que ni el mismísimo Jeremías, en el bíblico libro del mismo nombre, le llega a los tobillos a los que suspiró nuestro noble escudero.

A continuación, Sancho, adjudicaba la aparición de dos rucios –el que él montaba estando desaparecido, y con el que se presenta Ginés de Pasamonte-, a errores del autor o del impresor.
La desaparición de los escudos no es tal, ya que Sancho los considera pago a cuenta por los servicios prestados a su Sr. D. Quijote, y por los palos recibidos en su compañía: si por el palo se cobran cuatro maravedís…..vengan palos aquí.

Preguntado el Sr. Bachiller que si el autor del Quijote promete segunda parte, contesta que sí, pero que él no la encuentra ni sabe quién la tiene; que hay serias dudas sobre la calidad de la supuesta segunda parte, porque de todos es sabido lo de “nunca segundas partes fueron buenas”, (con esta expresión, Cervantes “se pone el barro antes de que le pique el tábarro”. Aunque si él hubiese conocido las segundas, terceras y hasta cuartas partes de Rambo, Roky Balboa, y otras lindeces propias del Carrefour, hubiera comprobado “queeee….ni punto de comparación”).

Cervantes fue el primero (y probablemente también el último) que deshizo el hechizo del “nunca segundas partes fueron buenas”; con su segunda parte de 1615. Por lo demás, aquí estamos engullendo sin interrupción gruesos ejemplares de “hamburguesas literarias”: las últimas llegadas del frío escandinavo sin condiciones especiales de conservación; la toxicidad ya viene dentro.

Promete Sancho, proporcionar al autor, tal cantidad de materiales para la 2ª parte de la novela, que con ellos pueda componer hasta un ciento de ellas.
Estaba Sancho, sumergido en su inesperada y locuaz oratoria, cuando llegan a sus oídos los relinchos de aprobación del “tercero de la banda”: Rocinante, que presto se encuentra a transportar el liviano cuerpo de su amo.
Considera don Quijote como “felicísimo agüero”, el mensaje-relincho de su rocín, y determina salir dentro de tres o cuatro días.

Sancho recomienda a su Sr. que en adelante sea más prudente en acometer al enemigo, que por su parte, él se limitaría a las estrictas funciones de escudero:” y que yo no he de estar obligado a otra cosa que a mirar por su persona en lo que tocare a su limpieza y a su regalo”.
He aquí que hayamos una nueva e innovadora faceta en Sancho: la de ejercer función de “cuarto de baño” , toilette, o aseo de su señor. Encontrándose antes de emprender batalla en perfecto estado de revista:Pelo corto, barba rasurada, y resto del cuerpo limpio y perfumado; incluidas partes nobles, y nidos de bacterias como pies y axilas.
De esta forma, la mismísima Dulcinea del Toboso caería rendida a sus pies.

No olvida Sancho la ínsula prometida por su Sr, pero que si no pudiese llegar a tomar posesión de ella, viviría en la confianza de Dios y seguiría siendo Sancho: “Sancho nací y Sancho he de morir. Esto nos recuerda a la profesión de fe hecha por don Quijote en el primer cap. 2ª parte: “Caballero andante he de morir” (natural es que, el que nazca lechón muera cochino).

Finalmente, don Quijote, encarga al Bachiller que componga unos versos acrósticos en honor de Dulcinea: que recoja el nombre de la dama en la primera letra de cada verso; asunto difícil, según el bachiller, combinar las estrofas y que sumen diecisiete versos. También le manda guardar secreto sobre la inminente partida de Sancho, don Quijote y Rocinante (lo de poner a Sancho ahora primero en la enumeración no es casual; este hombre va creciendo y mucho, ya lo veremos en el desarrollo de esta segunda parte).

Estos desvaríos hasta aquí escritos, son fruto del poder de los “encantadores”, que con sumo placer encuentro con la lectura colectiva del Quijote, coordinado por el profesor Pedro Ojeda desde su blog: laacequia.blogspot.com

Micronota Revulsiva:
Que Ntr Sr. don Quijote nos cuide los tendones y los hermanos.
De momento todo se arregló. Gracias a todos por vuestras palabras, y por esperar mi regreso a esta locura colectiva.

11 comentarios:

Merche Pallarés dijo...

Esperaremos a su comentario. Gracias por avisarnos Ojito. Besotes, M.

Jan Puerta dijo...

Una imagen que invita a entrar a quien se pare delante.
Un abrazo

Cornelivs dijo...

aqui estaremos.

Un abrazo y feliz fin de semana.

Merche Pallarés dijo...

Ante todo, me alegro de saber que tu hermano esté mejor, querido Antonio.
Como siempre ¡me he tronchado con tu análisis! Nuestros héroes se van de aventuras y tu has vuelto a tus andadas. ¡Estupendo! Muchos besotes, M.

Manuel de la Rosa -tuccitano- dijo...

No había caido en los males familiares.De todas formas Salud a las partes.
Uf¡¡ cochinillo, caldereta con un buen rioja...nada mejor para acompañar la lectura y por ende la "caló"...amigo Antonio nos vemos en la siguiente...dentro de unos días me marcho para mi tierra y si no atiza mucho Lorenzo...visitaré la tuya...Un abrazo

Abejita de la Vega dijo...

El vino añejo debe nutrir las neuronas y mejorar la creatividad, sí. Porque hay que ver la increíble historia que nos cuenta,quitar a uno de su montura sin que se entere...

Lo de segundas partes nunca fueron buenas no va con Cervantes, desde luego.Si el manco de Lepanto llega a conocer cosas como las locas academias de policia uno, dos, tres, etc Y esas hamburguesas nórdicas que dices ¿por qué número van? De momento vamos a huir de esa comida rápida aunque los escaparates nos las metan por los ojos.
Un placer leer tus entradas, antonio, que sigan bien hermanos y tendones.
Un abrazo quijotesco

Selma dijo...

Antonio, muy feliz me has dejado con tu visita a la Jaima esta mañana... Gracias de corazón..

Quizas vayamos equivocados y el verdadero impulsor de la vuelta por los caminos de la aventura sea Rocinante...

Otra lectura grata a añadir a las que tengo pendiente este verano, tu "casa".. y no fallaré .. aqui me tendrás..

Un beso!

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Como el comentario es bueno, os perdono la ausencia de la semana pasada. Un abrazo a los tres.

pancho dijo...

La guaya de Sancho, imperdonable que se le olvidara. Después ya reparó en el error.

Muy bueno lo de ponerse el barro antes de que te pique el tabarro. Como ponerse la venda antes de la pedrada.

No seas malo con los Best Sellers. No hay libro malo...Ya has oído al maestro Ojeda que estos norteños se dejan leer, cuando ya no te queden otros por hacerlo.

Hay poetas ahora que ya no tienen necesidad de contar sílabas. Parece prosa con ritmo de poesía. Eso parece ahora que es lo posmoderno o moderno. A mí me gusta más la poesía que lo sea, no que lo parezca.

Un abrazo y mi felicitación a tu fotógrafo empotrado porque ya en el 2004 tenía mirada cervantina.

Myr dijo...

Que ya voy llegando....., llegando y cuando lo haga, vuelvo a leerte!

Besos

Myr dijo...

Ya llegué y aqui lei lo que Ojito escribió.

Antonio, me alegro de que tu hermano esté mejor.


Abrazos

ÑIÑA QUE HABLÓ ANTE LA O.N.U.