lunes, 6 de enero de 2014

TODO LO QUE ERA SÓLIDO (V)

                                 TODO LO QUE ERA SÓLIDO (V): EL BEATERIO QUE NO CESA


 “Muy pronto fue cosa de aguafiestas, no de personas partidarias de la separación entre la iglesia y el estado, quejarse de la participación de las autoridades democráticas en las celebraciones religiosas”.

Si en el comentario de la semana pasada hablaba del apego de los políticos a la fiesta en general, con la intención de tener al personal entretenido y sacarse de camino unos votos, empleando para ello una  actitud demagógica y paternalista, en esta 5ª entrega me voy a centrar en otro comportamiento no menos interesado y mucho más hipócrita; ahora será su participación en actos religiosos, que en España hay para dar y tomar: procesiones, romerías, ofrendas florales, besa pies, visita del obispo, del Papa,  misas con representación “oficial” y seguro que un montón de inventos más porque el beaterío, como la humedad, se mete por todos los poros de nuestra sociedad
.

De repente todos los políticos se homogeneizaron en el fervor religioso. La derecha siempre había estado perfumada de incienso, desde los sucios años de la tizne franquista, de ella no teníamos por qué extrañarnos por su “coherencia” histórica en conservar las tradiciones.

 “Que la derecha fuera castiza, obsesionada con las tradiciones, servil hacia la religión, era previsible en un país atrasado, en el que un poder político inmovilista y brutal llevaba siglos de alianza con la iglesia católica (...) La tradición integrista española había proclamado durante siglos la religión católica como uno de los pilares de la identidad nacional . La disidencia política se había asimilado a la herejía”.
  
  Pero,  ¿y la izquierda?. La izquierda había renegado durante la larga dictadura de la simbiosis iglesia-estado. ¿Qué le había sucedido de pronto  a la izquierda,  -gobernando  o de acompañante-  que se apuntaba la primera a todos los actos religiosos? ¿Acaso había sufrido una súbita “metamorfoseación” mental cual Saulo de Tarso? ¿De qué caballos se habían caído estos rojos de antaño, acusados por la Historia oficial del régimen  de quemar iglesias y abusar de conventualas? Pues parece ser que cayeron del caballo del  oportunismo político. Estos nuevos políticos habían adquirido unas  dotes camaleónicas, de tal forma que, lo mismo te presidían un paso de Semana Santa,  que se tiraban “tordía” de romería bailando sevillanas y  dando vivas a “la virgen del Rosío” (Mi arma qué arte que tienen para tener contento al personal, mientras ellos no lo paguen de su bolsillo,  claro está) 

.” Lo extraordinario fue, en esa época de mutaciones, la rapidez con que la izquierda pasó del laicismo y del anticlericalismo a una especie de fervor indiscriminado por todos los rituales heredados de la teatralidad militante de la Contrarreforma, sobrevividos no por el arraigo de la fe o por la vitalidad de la cultura popular sino por el atraso económico (---). Que la izquierda lo abrazara con tanta convicción fue otra de las grandes sorpresas que nos deparó el cambio de los tiempos. La religión ya no era el opio del pueblo. La religión era ahora una parte de las culturas vernáculas, de las identidades colectivas inmemoriales que era preciso rescatar o preservar. (…) Por oportunismo electoral, la izquierda en el poder se volvió cómplice de las liturgias aparatosas de la iglesia y secundó y fortaleció su ocupación de los espacios públicos”.

Ahora que estamos inmersos en una vorágine de recortes sociales, dicen los más ricos, supuesta y contradictoriamente, debido a que hemos vivido durante muchos años por encima de nuestras posibilidades (cuando son ellos los que han especulado por encima de lo que aguantaba el país), cabría preguntarse cuánto dinero se ha malgastado en todas estas parafernalias religiosas.


 “Pero quizás ese dinero no sea nada en comparación con todo el que reciben los colegios religiosos: debajo del carnaval de todas las entrañables fiestas y tradiciones católicas se esconde uno de los mayores expolios y de los mayores escándalos de la democracia española: con dinero público se subvenciona al cien por cien la enseñanza religiosa (…) En financiar el privilegio y la educación religiosa se van los fondos que por ser de todos deberían sostener la enseñanza pública”


Este comentario pertenece al Club de Lectura de La acequia que coordina el profesor Pedro Ojeda Escudero

Saludos Revulsivos

9 comentarios:

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Independientemente de las creencias de cada uno, la separación entre las creencias religiosas de los gobernantes y su actuación como tales y el laicismo -que no anticlericalismo, tengámoslo presente- de una democracia moderna debería ser una de las claves del país.

Paco Cuesta dijo...

Hay más de folclore que de fervor. Creo.
Un abrazo

pancho dijo...

No veas la marcialidad y la gracia que nos hizo a los soldados que nos tuvieron un mes ensayando unas cuantas horas diarias el paso lento para escoltar una procesión... Aquello parecía el ejército de Pancho Villa.
La mezcla de cosas es andancio de la sociedad española.
Una curiosidad. ¿Sabes de dónde es la foto de Rajoy y la ministra?

Un abrazo.

Antonio Aguilera dijo...

Pancho: la noticia donde pararece la foto está fechada el 18 de Agosto del 2012. Es en Almonte y le llaman El Rocío chico. En el siguiente enlace está: http://www.huffingtonpost.es/2012/08/18/rajoy-visita-el-rocio-chi_n_1803005.html. (Le daré 5 duros a quien me enseña a poner enlaces operativos e imágenes, aquí en la zona de comentarios, jajaja)

Abejita de la Vega dijo...

El beaterío no cesará y parece mentira que los de izquierdas lo fomenten.

Lo de los colegios subvencionados es un escándalo tal y como dice Muñoz Molina. Pero muchos papis y mamis que no practican en absoluto la religión católica están encantados de ver a sus nenes en un cole que señala cierto estatus.

Beaterío pagado con el dimero de todos.

Besos, Antonio.

pancho dijo...

Estaba por decir que era Almonte, estuve ahí cuando la feria de Sevilla y me pareció. Me encantó el sitio que aparece en la foto.
Aprender a poner enlaces en los comentarios es fácil cuando sabes hacerlo.Lo mejor es hacerlo mal unas cuantas veces y después ya lo aprendes para siempre.

Te mando los códigos de donde lo hago:

elcuento que no escuento

La dirección, URL la pones donde va la de mi blog (entre las comillas). Después escribes lo que quieres que se enlace en la segunda parte. Debes suprimirlo en el original (entre < >)No se te olvide borrar antes lo que yo he escrito entre los códigos.

Un abrazo.

pancho dijo...

No era esto lo que yo quería hacer. Estos son los códigos mondos y lirondos:

pancho dijo...

Esto es un cachondeo. No se escriben los códigos. Si veo por aquí tu mail, te lo mando.

Antonio Aguilera dijo...

Gracias Pancho, lo pruebo en cuanto pueda.

ÑIÑA QUE HABLÓ ANTE LA O.N.U.