domingo, 18 de septiembre de 2011

"Cuando nada vale nada"



Raj Patel nos habla en este video de cómo la ambición sin límites de los Mercados han provocado el hundimiento de gran parte de la economía mundial. El jefe del Tesoro de USA (en la imagen) reconoce que se equivocó, que no comprende cómo algo tan catastrófico ha podido pasar. Ya ves tú, con lo fácil que es deducirlo: nuestro mayores siempre nos dijeron que "la ambición rompe el saco". Pues eso...se les rompió el saco a los granujas estos para que sus compadres los Mercados siguieran saqueando el mundo con más intensidad si cabe (que cupió -que mal me suena: yo con mis colegas decimos  "cabió")

Clic: Sinopsis del libro

"El sueño de la «eficacia de los mercados» se ha convertido en una pesadilla. Desde que el mundo fue secuestrado por los fundamentalistas del neoliberalismo, hemos vivido sojuzgados por la idea de que la codicia es buena y el altruismo, una necedad. Hemos confundido el valor de las cosas por su precio, hemos aceptado que la maximización de los beneficios es la regla de oro en la vida. Todo lo cual nos ha conducido a un desastre económico, ecológico y humano de dimensiones terribles y alcance global. En Cuando nada vale nada Raj Patel lleva a cabo un análisis despiadado de las teorías y prácticas causantes de la crisis mundial, y formula, además, un proyecto radical que permite soñar que sí existe una forma de salir de este pozo, un modo de vivir que daría lugar a un mundo más solidario y sostenible"

Nota Revulsiva:

Quería decirle a mis amigos blogueros que disculpen mi desaparición (un tanto) del mundo virtual.
He leído algunos libros más sobre la temática de la "crisis financiera"; que yo considero más crisis moral (que "sa perdío" la vergüenza y el respeto por el ser humano, vamos..., lo demás son eufemismos)
Leí, y no tuve tiempo de publicar mis impresiones, sobre le libro escrito a 10 manos sabias:  "Reacciona" (es solemnemente bueno); "Manifiesto de economistas aterrados" (la crisis descrita sin tapujos) y obviamente "Indignaos",  y "Nosotros los indignados" (donde cuatro indignados activos cuentan sus experiencias).

Ahora me meto de lleno en la preparación de la próxima y grande movilización para el 15 de Octubre.
Además queremos sacar El Espolón para el 15-0 (aprovecho para pedir colaboraciones, rápidas si pueden ser)

Recibid un fuerte abrazo revulsivo

14 comentarios:

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Este otoño será más necesario que nunca la movilización. Y será más necesaria que nunca la mirada inteligentemente ácida de El Espolón.
Un abrazo, querido amigo.

Paco Cuesta dijo...

Mi abrazo a EL ESPOLÓN. Mi admiración y respeto por la lucha que como Quijotes manteneis sin perecer en el intento.
Un abrazo a todos.

Merche Pallarés dijo...

¡GRAN MANI EL 15 de octubre en todo el mundo! Ahí, ahí, tenemos que demostrar que somos la mayoría, que todos estamos de acuerdo en lo primordial que es: justicia social, laboral, educacional y sanitorial (bueno, sanidad, no se dice así pero quería que rimara...) Besotes, M.

Abejita de la Vega dijo...

Disculpado estás, Antonio. Aunque se te echa de menos...

Esto está fatal, por culpa de esos avaros que han roto el saco. ¿Escampará?

Besos

Asun dijo...

Aquí las movilizaciones ya han empezado. Esta tarde ha tenido lugar una manifestación contra los recortes en la sanidad y en educación. Esto es sólo el principio.

La verdad es que si que se te echa de menos. Pero tranquilo, no te lo tendremos en cuenta.

Un beso

El Gaucho Santillán dijo...

Sì Antonio, se te echa de manos.

Mi abrazo y apoyo a tu proyecto.


Que todo sea como tu deseas.

Un abrazo.

J. J. López dijo...

No hay nada de malo en la ambición. No hay nada de malo en desear tener fama, poder, honores o riquezas.

Los escritores, los pintores, los escultores, los tenistas, los golfistas, los exploradores, los arquitectos, la lista no tiene fin, y estamos hablando de los verdaderamente grandes, no del escritor o pintor de medio pelo, desean y alcanzan algunas o todas esas cosas.

Sólo los que se fijan metas ambiciosas, sólo los que se fijan Grandes Metas, sólo los que desean superarse, llegar bien lejos, cambian el mundo.

Por otro lado, tenemos la avaricia.

Ambición no es avaricia.

El avaro, en su afán de conseguir lo que quiere, termina dañando a los demás, a una o a millones de personas.

¿Y dónde están los avaros? En todos los países, en todos los pueblos, en todas las culturas, en todas las creencias, en todos los partidos políticos.

La historia está atiborrada de avaros, y de crisis gigantescas, y de monstruosas hambrunas, y de minorías fabulosamente ricas que dan justificaciones para la opresión.

No hay nada nuevo bajo el sol.

Antonio Aguilera dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Antonio Aguilera dijo...

Sabes perfectamente a lo que me refiero. Llámalo ambición o avaricia; depende de la connotación que le des a la palabra y su contexto te dejará claro un significado u otro.
Yo me refiero, como bien sabes, al ansia desmesurada de acumular riquezas y a cualquier precio que posee un cierto sector de la población.
La riqueza del mundo es la que es, y si se concentra mucha riqueza en pocas manos, habrá muchas manos que no tengan nada. Además la riqueza es poder y, por lo tanto, dicta a los gobernantes cómo hacer las leyes que más le favorezcan. Creo que hasta un niño pequeño entiende esto.

PD:
Eso es lo malo "que no hay nada nuevo bajo el sol": el poder quiere que todo siga igual; ¿Cómo va a repartir nada, ni dar oportunidades a la "chusma" (que les gusta decir)?

MARIAN dijo...

algo tenemos que hacer, nadie va a venir a sacarnos las castañas del fuego.
un saludo
marian

J. J. López dijo...

Sí, es el gran problema del mundo: la desigual distribución de la riqueza. (Siempre lo ha sido.)

Sólo es un problema desde el punto de vista de la mayoría de la población: clase media baja, pobres e indigentes.

(En cuanto a la «clase media», lo que se entiende por la misma varía de un país a otro. En Estados Unidos, por ejemplo, la clase media tiene mucho dinero y vive muy bien, aun en crisis.)

Para la clase media alta y los ricos, claro, la desigual distribución de la riqueza no es un problema. Al contrario: está muy bien que así esté organizado el mundo.

Es un problema que continuará sin solución por mucho tiempo. Porque los que tienen el poder son precisamente los ricos y poderosos. No hay forma de darles más dinero a los pobres sin quitarles parte de su fortuna y poder a los ricos.

(Cuando un presidente serio como Obama se esfuerza en distribuir mejor el dinero del país entre la población, lo llaman a gritos «¡¡¡Anticristo!!!».)

Resulta obvio que los ricos y poderosos no van a permitir que la sociedad cambie de algún modo que los perjudique. No van a dictar leyes que les haga tener o ganar menos dinero.

Y por lo que hemos visto, aun las revoluciones terminan… en una desigual redistribución de la riqueza.

La mayor parte de la población mundial trabaja para los ricos y poderosos. Y lo que realmente desea la mayoría de las personas, vamos a hablar en serio, no es vivir en un mundo mejor, es ser rica y poderosa.

Es su gran frustración.

Así es la naturaleza humana. (De más está decir que muy pocos van a admitir algo así.)

Cualquier solución a este gravísimo problema está, una vez más, en el futuro. Mientras tanto, no está mal quejarse y patalear. Al menos, se molesta un poco.

J. J. López dijo...

«Mi abuelo siempre decía que en el mundo hay suficiente para satisfacer las necesidades de todos, pero no la avidez de todos.»

Ela Gandhi

(«Mujeres que están cambiando el mundo. El don de arder.», Ima Sanchís.)



El reportaje que presentan en «bahianoticias.com» (clic en mi nombre) es del libro de Ima Sanchís… pero no se han molestado en aclararlo. Lo seguro es que ni siquiera sepan quién es Ima Sanchís, y probablemente les importe un comino. Este es, además, un clarísimo ejemplo de violación de copyright. El libro de Ima Sanchís salió a la venta en 2004.

(No es lo mismo una línea de un libro, aclarando de dónde se tomó, que publicar parte de un reportaje, sin siquiera mencionar al autor.)

Todos nos creemos correctos, todos damos por un hecho que estamos en la tribu de los buenos, todos somos rapidísimos para encontrar defectos o faltas en las otras tribus o personas, pero no damos dos pasos sin perjudicar a alguien de un modo u otro.

No bastan las buenas intenciones. La ignorancia es otro de los grandes males de este mundo.

Myriam dijo...

Cuando llego a tu casa para darte un abrazo al regreso de mis estupendas vacaciones, ya ha tenido lugar la movilización del 15 de Octubre.

El espíritu de la movilización siempre tiene que estar presente en nosotros.

Un beso muy grande, Antonio

Aldabra dijo...

Paso a enviarte unos biquiños gallegos y a desearte unas Felices Fiestas.

Congo y yo.

ÑIÑA QUE HABLÓ ANTE LA O.N.U.