
En la imagen: Gabriel García Márquez y Vargas Llosa.
PANTALEÓN Y LAS VISITADORAS
EL SEÑOR VARGAS Y SU PANTALEÓN
Antes que nada quisiera agradecer al contertulio Miguel Forcada el que haya propuesto este libro para el foro de hoy. Para mi ha supuesto un primer intento de reconciliación con Mario Vargas Llosa, no del todo conseguido, pero estamos en ello.
Hasta ahora no había leído ninguna novela de este autor, o sea es la primera, y en honor a la verdad debo decir que sí he leído algo sobre crítica literaria y algún artículo en prensa. Tengo su libro sobre crítica literaria titulado “La verdad de las mentiras” en el cual plasma sus impresiones sobre una treintena de obras literarias del siglo XX. Curiosamente sobre ninguna de Gabriel García Márquez jejeje.
Son varios los motivos por los que he estado distanciado de Vargas Llosa. He pensado que la calidad artística ha sido inversamente proporcional a su calidad como persona.
Me tomo la licencia de contar alguno de los motivos:
1) El famoso puñetazo en el ojo a Gabo. Han tenido que pasar 31 años para que se reconciliaran. Con motivo del 40 cumpleaños de la publicación de “Cien años de soledad”, aniversario en el cual Vargas Llosa ha aceptado colaborar con un prólogo, de los cinco que creo que tiene, en la edición especial que las Academias de la Lengua han editado para tal evento.
2) Presentarse como candidato a la presidencia del Perú en los tiempos en que yo militaba en partidos marxistas. (Éste motivo ahora no influye, me aconsejó Arrabal: “vivamos sin ideología”, y le voy haciendo caso.
3) Me contó mi hija cuando cursaba estudios en la Universidad de Sevilla, que una profesora les relató como Vargas Llosa en una de sus visitas a la Facultad de letras, se encontraba saludando a un grupo de personas dentro del cual había un hombre de raza negra. Tras estrechar la mano de este “negrata”, el Sr. Llosa no tuvo otra ocurrencia que hacer gesto de limpiarse las manos con evidentes signos de repugnancia en su rostro. ¡AAAHHH, QUÉ ASCO!.
4) Y para rematar el cuadro, un amigo periodista me cuenta que el mencionado literato se declara votante del PP, Partido Popular (no me molesta, mi padre, de quien no supe aprender sus sabios consejos, tambien lo era). Me gusta menos que sea amigo personal del expresidente Aznar y colaborador de su fundación FAES creo que se llama. Ser agnóstico puede indicar signos de intelectualidad..
5) Una amiga me cuenta que tiene constancia de que se censura en prensa en Perú si quieres publicar un artículo que precisamente no relate bondades sobre el Señor Mario. Esto es bastante grave y estoy a la espera de confirmación. Han quedado en mandarme el artículo
En fin, una Rara Avis, parece ser. También los hay marxistas aficionados a los toros y a los desfiles procesionales( a mi no me miren),especies en claro peligro de extinción.
Dejemos al autor y pongamos manos en la obra. Cuando le dije a mi hija, dos meses antes, que se había propuesto este libro para el siguiente Foro, le gustó la idea. Me dijo que ella había leído “La ciudad y los perros” y que le gustó muchísimo. Entonces, como yo el libro lo cojo una semana antes de este Foro (luego vengo con los deberes a medio hacer), lo enganchó ella y comenzó a leerlo. Pasados un par de días llevaba 100 páginas leídas y con cierto buen criterio me dijo: papa, (sí, como el que dice patata abreviado) este libro no me gusta “ná”, no dice más que pamplinas. ---Niña, tú qué entiendes?, ese libro debe de ser una obra de arte, es el más leído de Vargas Llosa.
“Un éxito de público que no he tenido antes, ni he vuelto a tener”, son palabras del propio autor.
Sólo puede entenderse este éxito de público, en los primeros años de su publicación, que fue en 1973, que como ya sabemos en España, a falta de dos años de que cascara el Generalísimo, y durante los primeros años en democracia, los españoles acogerían este libro con gran entusiasmo, por la pertinaz sequía o carencia de temas eróticos en nuestro panorama fílmico y literario ( aunque casas para el desahogo sexual, según los viejos, en nuestro pueblo al menos, había). Recuerdo la pasión con que se acogieron y se veían las primeras pelis semipornos con chicas sexis en España La señorita Cantudo, Suzana Estrada etc. Causaron sensación en esos momentos, al igual creo que pasó con Pantaleón y las visitadoras. La gente pugnaba por unos gramos de carne femenina.
Su versión en cine, que codirigió el propio Vargas Llosa fue un total fracaso comercial.
¡Ya teníamos a la Cantudo y a otras de “primera calidad”!, la película sobre Pantaleón no despertó ningún interés. En 1999 se ha hecho otra película sobre el mismo libro que podría ser interesante ver.
PANTALEÓN I I
En cuanto al sentido del humor en la novela, visto desde las perspectiva del S. XXI, no la considero un modelo que provoque la hilaridad del lector. Personalmente me he reído tres o cuatro veces, con ganas, en todo el libro. El amigo Ilde en poco rato me hace reir más. La estampa del capitán Pantoja presto a recibir un enema tras haberle extirpado unas hemorroides es hilarante de necesidad. Máxime cuando estóicamente se le ve soportando este sacrificio, y al no poder silenciar por más tiempo el dolor, profiere un terrible grito semejante al rugido de un león.
En cuanto al estilo, solamente decir que es un narrador perfecto. Usa una fórmula de narración muy original, como es el de la correspondencia con estilo militar, instancias a la superioridad, informes sobre actividades, la carta de Pochita a la Chichi su hermana, emisiones radiofónicas etc
En los supuestos diálogos, Llosa describe más profusamente lo que está haciendo, pensando o imaginando el personaje que habla que las palabras que vierte a su interlocutor: “ Pochita y yo nos hicimos a la idea y estamos felices de ir a Iquitos—dobla pañuelos, ordena faldas, empaqueta zapatos la señora Leonor.”
Destacar la imbricación de escenas, o sea que en una misma página superpone varios diálogos o escenas que no están interrelacionadas. Entre las páginas 140 y 141 he contado hasta siete casos de imbricación.
Encontramos en la novela detalles de realismo socio-cultural, como costumbres, maneras de vivir(que diría la canción) creencias. Ahí tenemos el caso de la Hermandad del Arca, que va crucificando gente y haciéndolos mártires santos.
Me he extrañado de encontrar en la pág. 230 la siguiente frase: “El llanto es a una dama lo que el rocío a las flores”. Me sorprende, como digo, esta frase en un ambiente tan hostil al romanticismo.
Finalmente señalar algunas frases curiosas o incluso brillantes como calificar el calor de la amazonía como pecaminoso. Que la manteca de bufeo (delfín de los ríos amazónicos) incrementa el ímpetu varonil y hace al varón irresistible a la hembra. Que el Servicio de Visitadoras resulta más barato y más efectivo que el bromuro en los ranchos. El Servicio de Visitadoras es el organismo más eficiente de las fuerzas armadas , y etc etc.


